Descubrir que estás en el buen camino, cuando investigas sobre el sistema inmunológico, te llena de satisfacción. Al pertenecer a la Sociedad Americana de Fisiología, me ha abierto un campo a nuevos avances en materia de investigación. Desarrollar al fórmula del Inmuno-Action llevó mucho trabajo y, la verdad, ha valido la pena por los resultados obtenidos. 

Desvelar el secreto de la longevidad, y más aún el de los supercentenarios (aquellos que sobreviven más de 110 años), es un asunto tan clásico como candente para los científicos, y muestra de ello es el Longevity World Forum, que celebrará en Valencia el próximo noviembre (si el coronavirus lo permite) su tercera edición. Hay muchos candidatos a responsables de la longevidad (la longitud de los telómeros y los genes son de los más conocidos), y ahora ha entrado en escena uno nuevo del que se ha oído hablar poco en este terreno: se trata de un tipo de células del sistema inmunológico, los TCD4 citotóxicos (matan a otras células). Los TCD4 de forma fisiológica carecen de esa capacidad de defensa frente a infecciones u otras enfermedades (como los tumores), pero se han transformado y han perdido su función auxiliar original para adquirir propiedades destructoras.

 

Un grupo de investigadores del Centro Riken, de Yokohama (Japón), ha encontrado que los supercentenarios tienen cifras muy altas de CD4 citotóxicos (de hasta el 80% de todas las células T), mucho más que las personas más jóvenes (tienen como máximo el 20% de los linfocitos T) y esa gran cantidad de células procede de una expansión clonal, un hallazgo que han publicado en la revisa ‘PNAS’. Los científicos piensan que la conversión de las células TCD4 en la variedad citotóxica puede ser una adaptación al envejecimiento.

 

Los estudios se llevaron a cabo en muestras de sangre de un grupo de supercentenarios (Japón, y concretamente Okinawa, se caracteriza por la extraordinaria longevidad de muchos de sus habitantes) y se compararon con las de personas de entre 50 y 80 años de edad. Kosuke Hashimoto, el primer autor del artículo, explica que el objetivo del trabajo es “estudiar a este grupo de personas supercentenarias, porque son un buen modelo de envejecimiento saludable, y esto es importante en sociedades como Japón, donde se está produciendo un envejecimiento de la población“.

Mediante técnicas genéticas (los investigadores analizaron el ARN de una sola célula) detectaron la transformación de los CD4 a citotóxicos y esa expansión clonal. Los autores sostienen: “Nuestro estudio revela que los supercentenarios tienen características únicas en sus linfocitos circulantes, lo que puede representar una adaptación esencial para lograr una longevidad excepcional al mantener las respuestas inmunes a las infecciones y a otras enfermedades”.

Fuente: Sección Alimenta de El Confidencial

https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2020-09-05/secreto-vivir-cien-anos-sistema-inmune_2341600/