¿Qué es un portador sano?

Hola 

Hoy en este video nº 2 quiero compartir contigo, qué es un portador sano. 

En estos días seguramente habrás escuchado las expresiones portador sano, una persona asintomática. 

¿Esto qué quiere decir, ¿qué es un portador sano? 

Un portador sano se refiere a una persona que tiene instalado en su organismo un agente infeccioso y en cambio, no tiene ningún síntoma. 

Lo explica mucho mejor un diccionario de referencia, de John Last, que quiero compartir contigo lo que dice exactamente allí.  

“en enfermedades infecciosas, un portador sano es una persona o animal -aparentemente sano- que no presenta enfermedad clínica evidente, pero alberga ese agente infeccioso. Sin embargo, no necesariamente se convierte en transmisor de ese virus”. 

Una vez aclarado esto, ¿qué nos están diciendo los expertos? Nos están diciendo que lo ideal, sería que el 70% de la población se inmunizara, pero mi reflexión es: ¿es mejor inmunizarse siendo portador sano? O quizás lo es: ¿pasar por síntomas de fiebre, ahogo, sensación de pérdida de apetito o de pérdida de olfato? La respuesta está clara, la ventaja que tenemos, si somos portadores sanos, es que estamos pasando por la enfermedad, por decirlo de alguna manera, que no tenemos síntomas y estamos ayudando a inmunizar al resto de la población. 

Entonces ¿por qué vale la pena tener el cuerpo bien preparado? Porque podríamos inmunizarnos todos, siendo portadores sanos y no tener que estar ingresados en un hospital. 

Ahora bien, si buscamos una respuesta de lo que es un portador sano y la buscamos en la fisiología, encontraremos dos casos y son que la mucosa esté sana o que el sistema inmunitario esté sano. Lo primero, ¿Qué es la mucosa? La mucosa es una cobertura interna, es como la piel interna de nuestro cuerpo, que cubre la nariz, pulmones, estómago, intestino delgado, intestino grueso, que tiene una barrera defensiva que nos protege de los primeros ataques de los virus o agentes infecciosos y el sistema inmunitario son las defensas que se activan con moléculas y células, a nivel de la sangre, para que nuestro cuerpo, una vez está infectado, se pueda defender bien. 

Si cogiéramos como ejemplo, una muralla, una fortaleza que estuviera protegiendo un reino, tendríamos la primera barrera defensiva, situada en la misma muralla, que en este caso sería la mucosa y tendríamos los soldados que estarían en el interior de esta fortaleza, por si consiguiera el enemigo entrar en la muralla.  

En el caso de un ataque externo, agresores externos, del enemigo que pudiera derrumbar una parte de la muralla, habría que poner agentes defensores en esa parte de la muralla. Lo ideal, ¿Qué es? Lo ideal es que la muralla esté perfecta. En el caso de que el enemigo, agentes infecciosos, hayan conseguido entrar en nuestra fortaleza, lo ideal sería también que tuviéramos soldados preparados, como es en este caso el sistema inmunitario, para poder hacer frente a este ataque. Entonces, 

¿dónde reside la clave? La clave está en tener una buena mucosa, o sea, una buena barrera defensiva, que es la primera en protegernos del enemigo y tener una buena respuesta del sistema inmunológico, para que pueda hacer frente a este ataque del enemigo. 

En los siguientes vídeos, los vídeos 3 y 4 lo vamos a desarrollar por separado. Veremos cuál es el trabajo de la mucosa o primera barrera defensiva y cuál es el trabajo del sistema inmunológico o defensas internas que nos protegen de agentes agresores. 

 

Nos vemos en el siguiente vídeo

Jordi Sardiña Alcoberro 

PH. D. InNaturopathy

APS – number 00271295

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