¿Sabías que existe una planta que lleva más de 6.000 años acompañando al ser humano?
Vivimos en una época en la que constantemente aparecen nuevos ingredientes, superalimentos y suplementos que prometen revolucionar nuestra salud. Sin embargo, algunas de las plantas medicinales más interesantes llevan miles de años formando parte de la historia de la humanidad.
Una de ellas es el boldo (Peumus boldus).
Originario de Chile, este árbol ha sido utilizado tradicionalmente por el pueblo mapuche mucho antes de que existieran los laboratorios modernos o la investigación científica tal y como la conocemos hoy.
Durante siglos se ha empleado para favorecer la digestión, apoyar el funcionamiento normal del hígado y contribuir al bienestar general del organismo.
No es una moda.
Es conocimiento tradicional que la ciencia continúa investigando.
El boldo: una planta con más de 6.000 años de historia.
Uno de los aspectos más sorprendentes del boldo es que su uso no solo se conoce gracias a la tradición oral.
Las investigaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento de Monte Verde (Chile) encontraron restos de hojas de boldo masticadas con una antigüedad aproximada de 6.000 años.
Este hallazgo demuestra que nuestros antepasados ya utilizaban esta planta mucho antes de comprender los mecanismos fisiológicos que explican sus beneficios.
Muchas plantas medicinales han sobrevivido al paso del tiempo porque generación tras generación las personas observaron sus efectos.
Hoy, la fisiología y la investigación científica ayudan a comprender por qué.
¿Qué contiene el boldo?
Los beneficios del boldo se deben a la presencia de diferentes compuestos bioactivos.
Entre ellos destaca la boldina, un alcaloide con una importante capacidad antioxidante.
Además, esta planta contiene:
- Aceites esenciales.
- Compuestos fenólicos.
- Sustancias con actividad antioxidante.
Estos componentes están siendo estudiados por su posible papel en:
- Proteger frente al estrés oxidativo.
- Favorecer la función hepática.
- Apoyar la digestión.
- Contribuir al equilibrio fisiológico del organismo.
Esto no significa que el boldo sea una solución para cualquier problema de salud, sino que existe un interés científico creciente por comprender mejor cómo actúan sus componentes.
Beneficios del boldo para el hígado.
Cuando hablamos de salud solemos centrarnos en los síntomas.
Sin embargo, desde la Fisiología Aplicada preferimos hacernos una pregunta diferente:
¿Cómo está funcionando el órgano encargado de realizar ese trabajo?
Y aquí el hígado adquiere un papel protagonista.
Cada día realiza cientos de funciones esenciales sin que apenas seamos conscientes de ello.
Entre ellas destacan:
- Participar en el metabolismo de grasas, proteínas e hidratos de carbono.
- Producir la bilis necesaria para digerir correctamente las grasas.
- Transformar y eliminar sustancias procedentes de la alimentación y del propio metabolismo.
- Almacenar vitaminas y minerales.
- Ayudar a mantener el equilibrio energético.
- Participar en numerosos procesos relacionados con la inflamación y el estrés oxidativo.
Es probablemente uno de los órganos que más trabaja y menos atención recibe.
Cuando el hígado funciona correctamente, todo el organismo lo nota.
Aunque apenas pensamos en él, el hígado influye en numerosos procesos fisiológicos.
Cuando desarrolla correctamente sus funciones, el organismo suele responder de forma más eficiente.
Por ejemplo:
- La digestión aprovecha mejor los nutrientes.
- El metabolismo gestiona mejor la energía.
- El organismo mantiene con mayor facilidad su equilibrio fisiológico.
Por eso, cuidar el hígado no consiste únicamente en “depurarlo”, sino en favorecer que pueda desempeñar correctamente todas las funciones para las que está diseñado.
Lo antiguo también puede enseñarnos mucho.
Con frecuencia asociamos la innovación únicamente con aquello que acaba de aparecer.
Sin embargo, muchas de las soluciones que hoy investiga la ciencia llevan acompañando al ser humano desde hace miles de años.
La diferencia es que ahora conocemos mejor:
- Qué sustancias contienen.
- Cómo actúan.
- Qué mecanismos fisiológicos pueden explicar sus efectos.
El boldo representa perfectamente ese encuentro entre tradición y ciencia.
No porque sea una planta milagrosa.
Sino porque demuestra que muchas observaciones realizadas durante generaciones pueden acabar encontrando una explicación fisiológica.
Comprender la fisiología es comprender la salud.
En Le Parc Institut creemos que entender cómo funciona el organismo es el primer paso para cuidar mejor de nuestra salud.
La fisiología no pretende sustituir la naturaleza.
Pretende comprenderla.
Y cuando ambas trabajan juntas resulta mucho más fácil entender por qué plantas como el boldo siguen despertando tanto interés miles de años después.
Quizá las respuestas más valiosas no siempre sean las más recientes.
A veces simplemente llevan siglos esperando a que aprendamos a comprenderlas.
